Estrés en el trabajo

¿Cuándo estás estresado en el trabajo?

Cuando crees que no te puedes enfrentar a aquello que debes, cuando estás bajo mucha presión, inseguridad laboral, cuando por la baja laboral de otro te dan su trabajo y apenas puedes terminar el tuyo, cuando los tiempos de entrega se acortan, cuando el presupuesto se recorta, cuando el teléfono te interrumpe continuamente, cuando no puedes plegar a la hora que te corresponde… Además llegas tarde a casa y toda la faena sigue allí por hacer o tu pareja se queja que no te ocupas de ella/él. Cuando te llevas material a casa para estudiar un tema para el día siguiente o debes llegar una hora más temprano para preparar una reunión…

Cada vez dedicas más tiempo al trabajo pero tu nivel de satisfacción no aumenta. Las empresas quieren  beneficios a costa de lo que sea. ¿Cómo sobrevivir a los cambios cada vez más frecuentes? Adaptarse es el único camino. Si la vida y las circunstancias cambian, nosotros también debemos cambiar nuestros enfoques.

Organizar mejor tu tiempo, aprender a delegar, dormir más, comer sano, hacer deporte, no son suficientes, porque aquello que te está preocupando te seguirá dando vueltas en la cabeza. Lo que tú sabes que tienes pendiente, lo conoces sólo tú. Adaptarse significa controlar las emociones para utilizarlas en tu favor. Desarrollar las habilidades necesarias para solucionar problemas. Ampliar tu perspectiva, escuchar más, comunicarte y relacionarte mejor, aprender a dialogar, abrir el abanico de posibilidades para la resolución de conflictos. Los problemas con los que te enfrentas son sólo tuyos y sólo tú los puedes resolver. Es un reto personal, es prepararse para sobrevivir en la jungla urbana.

Está el estrés ocasionado por las cosas que tú puedes solucionar y el que es fruto de las cosas que no te queda más remedio que soportar. Las situaciones que nos llevan al límite de nuestra resistencia son las que consideramos injustas o inaceptables. Todo depende de lo que pienses y del significado que le des a lo que suceda. No todas las situaciones que vives son para desencadenar la Tercera Guerra Mundial. No en cada problema de salud el enfermo corre peligro de muerte. Identifica lo que te estresa. Estudia tus hábitos y tus actitudes. La supervivencia del más fuerte, actualmente, se refiere al que es emocionalmente capaz de superar las pruebas diarias consiguiendo equilibrio emocional. Todo necesita equilibrio, sin equilibrio tú no te puedes mantener derecho. Mantener equilibrio en tu vida personal y profesional requiere práctica diaria y madurez emocional.

Según las estadísticas, en la situación actual, el número de personas afectadas por estrés laboral es cada vez más alto. Y no hay ningún indicio que indique que vaya a disminuir. Existe el estrés que llevamos al trabajo  (de nuestra vida personal) y el que nos encontramos en él. Nuestra forma de relacionarnos tiene un impacto en los demás y viceversa. Cómo actuemos facilita o entorpece nuestros resultados. Tu energía diaria es limitada y aprender a hacer un uso racional de ella redundará en tu beneficio. Aprender a identificar las situaciones de estrés y resolverlas es importante porque el estrés es un veneno que arruina tu tranquilidad y te impide disfrutar de la vida. No ignoras que el estrés produce: ansiedad, mal humor, fatiga, insomnio, alteraciones en el peso, problemas cardiovasculares y dependencia de los fármacos entre otros.

Aprender a resolver conflictos es un arte, todo un desafío. Enfrentarte a todo aquello que te da trabajo significará un plus importante en tu formación personal y sobre todo en tu nivel de satisfacción. Aumentan tus capacidades personales al tomar el control sobre las situaciones conflictivas. Deshacerte de ese agobio diario te hará sentir libre y te dejará ver más oportunidades a tu alcance. Nuestra vida no se termina con lo que hoy tenemos delante. Hay muchas más posibilidades. El mundo no es tan estrecho y limitado.

Los límites los establecemos nosotros con nuestros pensamientos.

Todo lo que has hecho hasta hoy, primero lo pensaste. Decide cambiar. Pero has de saber que el cambio tiene una puerta que sólo se abre desde adentro de ti mismo, por lo tanto esa puerta sólo la puedes abrir tú. ¿Tienes respuesta a la pregunta: POR QUÉ QUIERO CAMBIAR? Si sabes el por qué, tendrás el coraje y la determinación necesaria para hacerlo.